lunes, 16 de enero de 2012

CUARTO MISTERIO DE GOZO: LA PRESENTACIÓN DE JESÚS AL TEMPLO Y PURIFICACIÓN DE MARÍA



4º MISTERIO DE GOZO
LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO

Esta escena representa el cumplimiento de José y María de la ley de Moisés “Todo varón primogénito, será consagrado al Señor”, y para ofrecer en sacrificio un cordero o un par de tórtolas, si son pobres. José y María obedecen fielmente la voluntad de Dios. Ellos ofrecieron un par de tórtolas por su pobreza, aunque realmente eran los portadores del verdadero cordero, que sería el encargado de redimir al mundo.
En el templo, José y María se encuentran con Simeón, hombre justo y piadoso que esperaba la consolación de Israel. Simeón estaba inspirado por el Espíritu Santo y le había revelado que no moriría sin haber conocido al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu Santo, fue al templo y se encontró con Jesús y sus padres, y tomándolo en sus brazos dijo: “Ahora Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz.”

Simeón ha aceptado y creído a Dios y sabía que ya podía morir en paz, al haber conocido a Jesús. También entra en esa escena la profetisa Ana, que desde su juventud, después de haber quedado viuda, no se aparta del templo, sirviendo a Dios día y noche en ayunos y oraciones.

Tanto Ana como Simeón fueron movidos por el Espíritu Santo para recibir a Jesús en el templo, y presentarlo y hablarles a todos, de que sería luz y salvación para el mundo, transmitiéndoselo también a su madre advirtiéndole del dolor tan grande que pasaría (como si una espada le atravesara el alma), por el sacrificio que su hijo iba a padecer.

Reflexión: Este relato me hace pensar y sentir, que tenemos que aceptar la voluntad de Dios, aunque tengamos que sacrificar o sufrir por algo, Jesús, sufrió mucho más por la salvación de nuestros pecados, y María también es un fiel reflejo de aceptación desde un principio, de la voluntad de Dios.

ROSA ARVELO MARTÍN
DOMINICOS SEGLARES DE CANDELARIA