martes, 27 de diciembre de 2011

PRIMER MISTERIO DE GOZO: LA ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS







PRIMER MISTERIO GOZOSO
LA ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS.
EL ANUNCIO DE QUE MARÍA SERÁ LA MADRE DE JESÚS:

En tiempo del Rey Herodes, Dios envió al sexto mes, al Ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, para anunciarle a una joven de nombre María, prometida de un hombre llamado José de la familia de David. El ángel le dijo: Alégrate, tú  la amada y favorecida, llena de gracia, el Señor está contigo. Estas palabras le asustaron y se preguntaba que quería decir ese saludo. El ángel le dice: no temas María porque has hallado gracia delante de Dios, vas a quedar embarazada y darás a luz un hijo al que pondrás por nombre Jesús. El será grande entre los hombres y será llamado Hijo del Altísimo, Dios le dará el trono de David su antepasado. Gobernará por siempre al pueblo de Jacob por los siglos de los siglos, y su reino no tendrá fin. María respondió al ángel, ¿Como será eso, puesto que no conozco varón? El ángel le respondió: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, por eso, el que va a nacer será Santo, y será llamado Hijo de Dios.

Isabel tu pariente ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, “porque ninguna cosa es imposible para Dios”, dijo María: “He aquí la esclava del Señor hágase en mi según tu palabra”, y el ángel se fue.
José al enterarse que María estaba embarazada, no quería ponerla en evidencia y la repudiaba en silencio. El ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José hijo de David, no temas en tomar a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo, dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque el salvará a su pueblo de sus pecados. Despertado José de su sueño hizo como el ángel del Señor le había mandado y tomó consigo a su mujer, dio a luz un hijo y le puso por nombre Jesús.

Todo eso sucedió para demostrar su cumplimiento de la palabra de Dios. Desposada con José, María es todavía virgen y es posible que quiso seguir siéndolo. Hoy comienza nuestra salvación que se nos revela el misterio eterno. El hijo de Dios se hace hijo de la Virgen, por eso nosotros aclamamos con él a la madre del Señor.
“DIOS SE SALVE, LLENA DE GRACIA, EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO”

Reflexión: sepamos aceptar la voluntad de Dios, aunque no la entendamos, como aceptó María.

ISABEL HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ
DOMINICOS SEGLARES DE CANDELARIA