sábado, 26 de noviembre de 2011

EL ROSARIO ENTRE EL PARADIGMA Y LA PARADOJA




EL ROSARIO ENTRE EL PARADIGMA Y LA PARADOJA

¿DEVOCION?
 ¿CATEQUESIS?
 ¿ORACION CONTEMPLATIVA?







Incluso más preguntas podríamos hacernos sobre el rosario. Todas estas definiciones, y más, tienen que ver con este modo de orar. Juntas todas o varias de ellas y por separado, alternadas o seleccionadas por la ocasión. Es oración personal, silenciosa o musitada, comunitaria y coral. El rosario a lo largo de los años, y sobre todo en la actualidad, se encuentra entre el paradigma y la paradoja.

Define el diccionario de la RAE que “paradigma” es: Ejemplo o ejemplar // Conjunto cuyos elementos pueden aparecer alternativamente en algún contexto especificado; sin duda el rosario es paradigma. También, en la actualidad, es “paradoja”: Idea extraña u opuesta a la común opinión y al sentir de las personas.

Vemos rosarios-objeto utilizados como pulseras, collares, amuletos para vehículos, etc., hay más rosarios a la vista que en ningún tiempo pasado; paradójicamente su rezo es desconocido para la gran mayoría de sus “usuarios”, incluso para gran parte de los católicos. Más aún ¿Cuántos de los que conocen su rezo lo realizan?





Tal vez deberíamos replantearnos que es, o puede ser, para nosotros, individual y colectivamente el rosario. Mirar a los demás sirve de “espejo” y poder ver, en ese espejo, mis propias paradojas, mis propias contradicciones y carencias. No se trata de juzgar, ni de hacer crítica no constructiva, cada uno responde individualmente a su relación con la Fe, con Cristo, con el Cristo que es cada uno de mis prójimos y, sobre todo, con la verdad y luz que aplico y me aplico. El rosario, su rezo consciente y vivido, es una fuente inestimable de Luz, y de las formas en que podemos abrir más nuestras “puertas” a esa Luz, es lo quiero compartir contigo. La vida del cristiano es cristocentrica. Todo en mi ha de mirar a Cristo, que es el camino y la meta, es el principio y el fin, alfa y omega. El rosario mira a Cristo, en el se ve a Cristo, se aprende de Cristo y nos llenamos de su vida, que deberíamos hacer propia. Se reza con María y ella misma nos orienta en la dirección a seguir “haced lo que el os diga” (Juan, 2-5),

Teresa de Jesus nos dice “nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda; la paciencia todo lo alcanza, quien a Dios tiene nada le falta: solo Dios basta”

Os propongo un itinerario para el rezo del rosario, tanto en la forma como en modo: Señal de la Cruz ,Credo Invocación, Lectura del Misterio, Meditación del misterio, Contemplación del misterio Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Dialogo con Cristo.

Busca un momento adecuado, sin prisas, sin distracciones, sin asuntos o tareas pendientes, que te inquieten. Ten preparados y a mano los textos a leer que corresponden a cada misterio, bien directamente desde la Biblia, bien en una de las múltiples publicaciones que los contienen. Prepárate mentalmente para la ocasión, Dios te habla y tú hablas con El en la Sagrada Escritura, es “palabra de Dios”.

Hablar sabemos todos, hacernos entender es menos fácil. Oír también es sencillo, lo complicado es escuchar. Hablar y escuchar se hace mejor por separado, y si se hace sin prisa mejor. Los espacios de silencio son lo mejor de la oración, de la escucha a lo que Dios nos dice y el tiempo de preparación para lo que le queremos decir a Él. En el primer Misterio Doloroso, La oración en el Huerto, tenemos una magnifica enseñanza sobre el silencio, Jesús pronuncia unas pocas palabras en un largo tiempo de oración.

Signos y oraciones introductorios:

La señal de la Cruz.- siente que te unes en la cruz a Cristo, a su vida, a su amor, a su muerte y resurrección. No es un signo más, no se hace a la ligera, invocamos a la tres Personas de la Trinidad, es bendición personal y adoración, que se muestra también con la inclinación de cabeza.

Credo: cada frase es un profundo examen de Fe. Siendo sinceros con nosotros mismos encontraremos los rincones del alma que necesitan Luz. Cristo es la Luz, pero yo le tengo que abrir la puerta. La Fe tiene que estar firmemente informada, meditada y asumida. No se puede creer lo que no se conoce (Haz un silencio mientras abres tus puertas a la Luz). “Señor, yo creo, pero aumenta mi fe”. En las últimas palabras el Credo es afirmacion de la Gracia: “el perdón….la resurrección…la vida eterna”.
Invocación: Señor, ábreme los labios y mi boca proclamará tu alabanza. Con este ruego y afirmación, tomado del la Liturgia de las Horas, nos introducimos en una de las facetas del rosario, la de ser salterio o alabanza.

D. Francisco  Castillo Álvarez .
DEL GRUPO DOMINICOS SEGLARES DE CANDELARIA